Lotería Nacional, diversifica sus formatos de venta de productos, incorporando el atractivo de la tecnología

por Administrador

loteria-nacional
Comparte con tus amigos

Nuestro cliente Lotería Nacional, diversifica sus formatos de venta de productos, incorporando dispositivos digitales con sus populares juegos de “Raspaditas” en varios Centros Comerciales.

No es para desplazar al papel sino una estrategia para llegar a más clientes desde distintos canales. Así define Gabriel Núñez del Arco, gerente de ventas de la Lotería Nacional, a la implementación de los dispositivos digitales que tienen juegos de ‘raspaditas’ en los centros comerciales.
Es una manera de diversificar los productos que tienen, que en esencia son los mismos, pero cambian su forma de presentación. Mientras que en el boleto físico se debe raspar, en los digitales hay que pulsar una de las teclas que se visualizan en la pantalla táctil para acceder al juego, que una vez escogido pasa por un proceso de sorteo previo impreso.

Y el juego es la atracción. David Montenegro utilizó cinco dólares en el sorteo al que considera más sencillo: el de la abejita millonaria, una especie de panel en pirámide que busca escalar evitando que salga un ‘matainsecto’. “Es fácil, se escoge la tecla y si no sale el matamosca sube un nivel y va sumando saldo; se puede retirar cuando quiera”, indica.
Son siete raspaditas digitales diferentes con premios mayores desde $ 50 hasta $120.000, indica el gerente de ventas. Están en versión de una cancha de fútbol, el tradicional ‘sueldazo’, signos ocultos y bingos que se pueden jugar recargando desde un dólar.

Un dólar es lo mismo que invierte cada día Félix Izquierdo Izquierdo, de 72 años, quien compra ‘wachitos’ o boletos impresos desde que era pequeño. Y aunque nunca le ha ‘pegado al gordo’ reconoce que es un sorteo al que no deja de ponerle fe, “por si algún día resulta”. “Además de que es una forma de ayudar porque esta Lotería es de la Junta de Beneficencia”, refiere.

Igual considera Francisco Valarezo, quien la mañana de ayer probaba suerte con dos boletos de bingo mientras esperaba el arreglo de una cámara de fotos que utiliza para su trabajo, cerca de la avenida 9 de Octubre. Él compra boletos desde hace quince años. “Desde que cerraron los casinos y un bingo que había aquí cerca, al que yo iba dos horas todos los días”.

Valarezo está consciente de que no necesariamente va a ganar cada semana, pero es una costumbre que ha mantenido por si vuelve a sucedes lo que hace diez años, cuando obtuvo diez mil dólares (menos impuestos) con un boleto.

Hace una década el negocio era mejor, opina Manuel Quishpe, vendedor de lotería desde hace 50 años. Los miércoles vendía hasta cuatro colecciones (10 enteros de 20 wachitos cada uno). Ahora no llega ni a media colección, lamenta.
El vendedor considera que las ventas han sentido la crisis económica, pero que a eso hay que sumarle que “achicaron” los premios. “A la gente antes le atraía por los dos millones que se jugaban”, explica.

Fuente: http://expreso.ec/guayaquil/la-loteria-incorpora-el-atractivo-de-la-tecnologia-DX707005